Elegancia virreinal en el corazón de la sierra sonorense
Al pie de la Sierra Madre Occidental, donde el desierto comienza a transformarse en montañas verdes, aparece Álamos como un pueblo detenido en el tiempo. Sus calles empedradas conducen entre casonas coloniales, patios con bugambilias y portales blancos que reflejan la luz del norte. Aquí la historia minera convive con una vida cultural vibrante y con paisajes naturales donde habitan aves, venados y el majestuoso águila dorada. Entre música, tradición y silencio serrano, Álamos revela uno de los rostros más elegantes y serenos de Sonora.
Experiencias emblemáticas
Aquí, la célebre sonorense, estrella del Cine de Oro nacional, pasó parte de su infancia. Actualmente es hotel, restaurante y museo, donde podrás ver objetos que ella usó, así como fotografías y revistas de la época. No te puedes ir sin conocerla.
Es miembro de Hoteles Boutique de México. Fue construida en 1685, con grandes expectativas, para uno de los propietarios de minas de plata de la región. Hoy, totalmente restaurada, es el albergue de viajeros que aman lo original, la cultura y la salud. La diversidad biológica y la belleza del lugar, aunados a tu presencia, son la combinación perfecta para una experiencia que querrás repetir. Mobiliario colonial español, delicada ropa de cama y la leña ardiendo en la chimenea le dan un toque acogedor a todas las habitaciones. Sus espaciosas habitaciones con chimenea están decoradas con objetos hechos a mano y antigüedades de los siglos XVIII y XIX. Posee una interesante colección de arte religioso integrada por frescos, retablos y exvotos.
El edificio es del siglo XVII y está considerado como un monumento histórico nacional. Pero tan interesante es el inmueble como su acervo: fotografías, documentos y maquinaria hablan del Álamos minero de antaño. Además, hay talleres y actividades artísticas.
Ubicado a solo 12 km del Pueblo Mágico de Álamos, se encuentra dentro del territorio de la reserva ecológica con el mismo nombre. Gracias a sus arboledas y estanques naturales de agua cristalina, es ideal para la práctica de la pesca deportiva y el senderismo.
La Sierra de Álamos encierra parajes impresionantes que es posible conocer a bordo de una embarcación sobre el río Mayo, pasando por una comunidad indígena homónima. Otra forma de disfrutar los alrededores de Álamos es a caballo, en bicicleta, observando aves o simplemente caminando.