El jardín de Puebla donde las flores crecen a las faldas del Popocatépetl
En Atlixco todo parece crecer con naturalidad. Las flores brotan en viveros, plazas y jardines mientras el Popocatépetl observa desde la distancia con su silueta humeante. El clima templado invita a caminar entre calles coloniales, mercados llenos de color y miradores donde el paisaje se abre hacia el valle. Aquí la vida cotidiana se mezcla con tradiciones florales, sabores de campo y celebraciones que llenan de color las calles. Atlixco se descubre como un destino luminoso donde naturaleza, historia y cultura florecen al mismo tiempo.
Experiencias emblemáticas
Hermosa y solitaria iglesia escondida detrás de los muros del antiguo convento franciscano, ahora en silencio. El ex convento franciscano se compone de iglesia, claustro, dormitorios y huerta, aunque solo se puede visitar el templo. La fachada de la iglesia luce una portada de estilo mudéjar con influencia gótica, con la iconografía franciscana y la puerta de madera original, así como un portal de peregrinos y una línea de cruces griegas de tezontle negro que coronan el edificio. El interior tiene una nave con bóveda de nervaduras, característica de la arquitectura conventual franciscana, y un retablo mayor.
Ubicada entre la calle 16 de septiembre y la calle Hidalgo, el 20 de diciembre de 1965 se realizó en esta escalera el primer Festival Atlixcayotl que se convertiría, con el paso de los años, en la mayor fiesta del Estado de Puebla, el cual reúne a sus regiones etnogeográficas. Durante la pandemia de 2020, un grupo de artistas Atlixquenses tomó la iniciativa de realizar una mega obra de arte sobre los escalones de esta escalera, representando a la china atlixqueña y al charro a pie, portando ambos los trajes típicos del Pueblo Mágico de Atlixco.
La avenida Hidalgo está poblada de casonas de colores y en sus balcones siempre se asoman flores. Faroles y grandes macetas acompañan al paseante mientras la vía se va empinando de a poco. Vale la pena detenerse en Casa Amantolli, una tienda de artesanías poblanas. Pregunta por las curiosas mojigangas, son los muñecos que suelen acompañar fiestas y desfiles en el pueblo, solo que aquí se encuentran en diminuto.
Un edificio histórico que alberga murales del artista Juan Manuel Martínez Caltenco, donde se narra la historia y tradiciones del pueblo.