Un pueblo histórico entre el río, la cultura y la leyenda
El Fuerte es uno de los pueblos históricos más singulares del norte de México. Sus calles conservan la arquitectura colonial que marcó la expansión hacia el noroeste del país, mientras la cultura yoreme sigue presente en las comunidades cercanas y en las tradiciones que aún se comparten en la región. Entre casonas antiguas, plazas arboladas y el cauce tranquilo del río Fuerte, el pueblo mantiene una identidad auténtica. Además, desde aquí comienza una de las rutas ferroviarias más impresionantes de México: el viaje del Chepe hacia las Barrancas del Cobre.
Experiencias emblemáticas
Ubicado dentro de una reconstrucción del antiguo fuerte militar, este museo narra la historia de la región, desde los pueblos originarios hasta la época colonial.
El corazón de este pueblo guarda dos sitios emblemáticos: la Plaza de Armas, en cuyo centro se halla un quiosco de bella herrería centenaria, y, a un lado, con su bella fachada de cantera rosa, una imponente torre de aguja y su campanario, el Templo del Sagrado Corazón de Jesús —también llamado de San Juan de Carapoa, antigua misión jesuita del siglo XVIII. Pasa un rato en el centro y descubre el quehacer cotidiano de su gente.
Aquí se conservan cerca de 300 petroglifos y varios montículos divididos en 15 conjuntos. Se sabe que fue un centro ceremonial de antiguos pobladores. Tiene una antigüedad de entre 800 y 2,500 años.
Un espacio natural perfecto para caminar, observar aves o simplemente disfrutar del paisaje que da nombre al pueblo.
Llévate a casa tesoros artesanales como cojines o tortilleros bordados a mano por los yoremes: huaraches de tres puntadas, fajas de lana tejidas en telar de cintura, ollas, petates de carrizo, canastas, arpas y violines. Podrás encontrarlos en Artesanías El Rincón del Fuerte y Artesanías Mexicanas o en Tehueco. Te encantarán las máscaras de judío, hechas con cuero de jabalí o madera, usadas en las fiestas de Semana Santa.