El epicentro del surf y la energía pura del Pacífico abierto
Puerto Escondido es el refugio donde el diseño contemporáneo y la fuerza del Pacífico han hecho las paces. Zicatela impone un ritmo de vida honesto, donde el verdadero lujo no es la opulencia, sino despertar en una villa de concreto que respira con la selva y terminar el día con un mezcal artesanal frente a olas monumentales. Es un destino que te aterriza: aquí la naturaleza dicta las reglas, ofreciendo un equilibrio único entre la comodidad de una arquitectura que respeta la tierra y la sencillez de una palapa frente al mar.
Experiencias emblemáticas
Una de las bahías más hermosas y tranquilas, ideal para nadar o tomar clases de surf para principiantes descendiendo por sus icónicas escaleras.
El epicentro del ambiente hippie-chic, lleno de bares de mezcal, restaurantes de autor y la mejor energía para ver el sol ocultarse.
Una extensión de arena vasta y poco concurrida, ideal para largas caminatas y el punto principal para la liberación de tortugas.
La calle más antigua y tradicional de Puerto, perfecta para una caminata nocturna entre tiendas de artesanías y música en vivo.
Dos pequeñas bahías gemelas de aguas color turquesa, excelentes para hacer snorkel y disfrutar en familia.
Para el viajero que busca una conexión entre el arte y el paisaje, la visita a Casa Wabi es obligatoria. Diseñada por el arquitecto Tadao Ando, esta residencia artística en las afueras de Puerto es una oda a la sencillez y al material noble. Caminar entre sus muros de concreto que dialogan con el entorno de selva seca y mar es entender la nueva identidad del destino: una vanguardia que respeta la tierra. Aquí, el arte contemporáneo se utiliza como un puente con las comunidades locales, ofreciendo una experiencia de lujo intelectual que invita a la reflexión profunda sobre nuestro lugar en el mundo natural.