El resplandor del semidesierto entre viñedos y cielos infinitos
Tequisquiapan es uno de los centros del vino y el queso en el Bajío mexicano. Su clima templado, su altitud y la tierra del semidesierto crean condiciones ideales para el cultivo de la vid y la producción de quesos artesanales que hoy definen la identidad gastronómica del destino. Desde el pueblo parten rutas hacia viñedos y queserías donde se pueden recorrer bodegas, participar en catas y conocer el proceso detrás de cada botella y cada pieza de queso. Todo sucede en un entorno tranquilo que invita a caminar, probar y disfrutar sin prisa.
Experiencias emblemáticas
El corazón del pueblo, rodeado de portales coloniales, restaurantes y tiendas artesanales donde se concentra la vida social de Tequisquiapan.
Se encuentra a 12 km al sur de Tequisquiapan. Conoce el proceso de extracción, pulido y terminado de esta singular piedra. La visita es guiada por Don Héctor, en el cercano pueblo de La Trinidad.
Una muestra con maquetas, fotos, réplicas y proyecciones sobre la elaboración del queso. Aquí conocerás también los diversos tipos de queso que existen en el mundo y cómo los apreciamos con todos los sentidos. El museo cuenta con un área de restaurante donde puedes probar platillos elaborados con los quesos que ahí se producen.
Se respira su aire colonial en sus casas, iglesias y plazas. Date una vuelta por la parroquia de Santa María de la Asunción, una obra neoclásica del siglo XIX. Camina por la Plaza Miguel Hidalgo, el Parque La Pila (donde antes estuvo un molino de agua y una pila para almacenar agua) y la Plaza de Armas. Muy cerca está el Monumento al Centro Geográfico del País.
Un mercado tradicional donde artesanos locales venden piezas elaboradas con técnicas ancestrales, desde cestas hasta muebles decorativos.
Las corrientes de aire al amanecer son perfectas para conocer los alrededores de este Pueblo Mágico desde las alturas. Algunos operadores ofrecen interesantes catas arriba, pues el sabor del vino cambia un poco con la altitud en que lo tomas. También ofrecen paquetes que incluyen un brindis, desayuno y certificado de vuelo.
Da una caminata por este parque, que anteriormente servía para abastecer de agua a la Hacienda Grande. Hoy es un espacio para la recreación al aire libre con frondosos ahuehuetes y sabinos. El parque es sede de la Feria del Queso y el Vino que se realiza en los últimos dos fines de semana de mayo y el primero de junio.