Un refugio bohemio donde el arte se funde con el Pacífico
En Todos Santos, la brisa del Pacífico parece llevar consigo un aire de creatividad y calma absoluta. Aquí, el desierto no solo se encuentra con el mar, sino con una comunidad de artistas y viajeros que han transformado sus calles empedradas en un mosaico de colores y sabores orgánicos. Es un lugar para perderse entre boutiques de diseño, cenar bajo las estrellas con productos recién cosechados y sentir la potencia del océano en playas que parecen no tener fin.
Experiencias emblemáticas
Para conocer más a fondo el pasado de la zona se debe visitar el Centro Cultural Siglo XXI. Ubicado en lo que era la Escuela Normal para Maestros Rurales, este sitio alberga cinco pequeños museos que documentan la historia regional, hay uno de fotografía, una pinacoteca con obras donadas por artistas residentes y una réplica de una casa tradicional.
Fue fundada en 1733 por Segismundo Taraval. Esta misión es la que más nombres ha acumulado desde su fundación. Ha sido conocida como Misión de Santa Rosa de la Ensenada de las Palmas y Nuestra Señora del Pilar de Todos los Santos, su nombre actual. Frente a ella se encuentra la explanada y el quiosco, el lugar ideal para comprar un helado y escuchar el graznido de los gorriones, carpinteros y cardenales que habitan los alrededores de la plaza.
Algunas todavía son de arena o de arcilla antigua, pero todas las calles están llenas de interesantes tiendas. Entre jardines, aromas frutales y huertas familiares, tus pasos te llevarán a la calle Benito Juárez, donde está el legendario Hotel California. También en el inmueble se encuentra Emporio, su muy recomendada tienda-galería, donde venden desde ropa de los setenta y recuerdos de todo tipo, hasta tapetes persas y obras de arte como esculturas en bronce. Hay muchas galerías, entre ellas la de Gabriel Rodríguez, mejor conocido como Gabo, donde se exhibe sobre todo pintura. ¡Te sorprenderán las creaciones únicas de los artistas de este Pueblo Mágico! Además, en las calles encontrarás innumerables comercios que ofrecen textiles y joyería con creaciones originales en oro y plata.
Todos los domingos, en la localidad El Pescador, el Mercado Baja Beans reúne a los productores de la región quienes ofrecen: jaleas de chile, mermeladas de frutas, huevos de granja, pescado ahumado, productos químicos biológicos para limpieza. No te vayas sin disfrutar una taza de café en Baja Beans Café, producido con la más alta calidad.
Uno de los edificios más emblemáticos del destino, el famoso Hotel California que, según se cuenta, fue la inspiración para la exitosa canción de The Eagles. Su arquitectura histórica y su ambiente bohemio lo han convertido en un punto de referencia para viajeros curiosos.
Surfistas de todo el mundo buscan la ola perfecta en las playas de Todos Santos. Playas como La Poza, Batequitos, San Pedrito, Cerritos, Punta Lobos y Los Esteros tienen olas fuertes. Son spots favoritos para surfistas profesionales y aficionados. En casi todos los hoteles del pueblo ofrecen clases de surf. En ellos encontrarás tu kit de surfista: tabla, traje de neopreno, quillas, inventos (cuerdas), parafina y protector solar.
Se ubican a entre dos y 15 kilómetros de distancia, pues el pueblo no da directamente al mar. Para ello hay que dirigirse al sur. La primera que aparece en el camino es Punta Lobos (salida en Km 54), perfecta para caminar, comprar pescado fresco y pescar desde la orilla al despuntar el alba, ya sea pargo, sierra o el siempre escurridizo pez gallo. De camino hacia Punta Lobos está el Club de Playa de Guaycura, ideal para reposar en un camastro tomando un mojito. Más adelante, desviándose en el Km 57, se encuentra Las Palmas, una playa linda y solitaria a la que se accede cruzando a pie un palmar. Sobre el Km 60 está la salida a San Pedrito, y cuatro kilómetros después, a Cerritos. Ambas son perfectas para acampar y surfear. Cerritos tiene distintas opciones para hospedarse, desde hoteles de lujo hasta campamentos en la playa, así como alquiler de equipo, clases de surf y sombrillas.