Ciudad colonial en el corazón del oriente maya
Valladolid concentra patrimonio colonial auténtico, herencia maya activa y acceso inmediato a algunos de los cenotes más impactantes de la región. Aquí puedes desayunar frente a una plaza del siglo XVI, nadar en una cavidad natural formada hace millones de años y cenar platillos que conservan técnicas prehispánicas. Todo sucede en distancias cortas y con una identidad cultural sólida, no escenificada. Esa combinación convierte a Valladolid en una de las ciudades más completas del sureste mexicano.
Experiencias emblemáticas
Es uno de los complejos coloniales más antiguos e importantes del estado. Fue fundado hacia 1552 –el segundo construido en Latinoamérica–. Desde entonces iniciaron las obras de construcción de la iglesia y del claustro. De su exterior destaca la serie de almenas que coronan los muros y la larga arquería que rememora a las fortalezas medievales; de su interior, un notable retablo barroco. En el huerto hay una noria levantada sobre el Cenote Sis-há del que se han extraído piezas precolombinas y virreinales que se exhiben en el mismo convento.
Conoce esta casa histórica que solía ser punto de reunión para las familias más adineradas de este Pueblo Mágico en el pasado y era sede de las fiestas populares organizadas por el gobernador José María Iturralde entre 1924 y 1926. Hoy es un restaurante que ofrece delicias yucatecas, pero también se ha convertido, en los últimos años, en un lugar muy buscado por los instagramers, que llegan a fotografiarse frente al altar fuente dedicado a la Virgen de la Candelaria hecho de talavera. No puedes dejar de conocerlo.
Hamacas, hipiles bordados con finos encajes, guayaberas, sombreros de jipijapa, objetos de piel y piezas talladas en madera son algunas de las artesanías trabajadas con maestría en la península; las encuentras en el Mercado de Artesanías y en el Centro Artesanal Zací. También puedes adquirir bolsos finos en Dutzi Design hechos de yute por manos mayas.
Visita el Parque Xkopek, el proyecto de una familia de apicultores mayas que busca divulgar la historia de la meliponicultura y conservar las distintas especies de abejas de Yucatán. Reserva un tour sobre las abejas mayas en el que podrás adentrarte al mundo de estas fascinantes especies. Durante tu recorrido podrás avistar abejas nativas, visitar un meliponario, aprender a identificar las plantas que les ayudan a producir miel y degustar miel.
Estos son dos de los cuerpos de agua dulce que puedes visitar cerca de Valladolid: Cenote Maya (a 28 km). Tiene 80 metros de diámetro y 22 de altura. Los más aventureros disfrutarán descendiendo por una escalera de madera, por un túnel o a rapel. Otros se divertirán en la tirolesa y las cuerdas flojas. El intenso azul turquesa de sus aguas te dejará maravillado. Cenote Zací (gavilán blanco). Sus características sorprenden a quien lo visita: se accede por una gruta, está a cielo abierto, tiene forma ovalada, cuenta con 28 metros de diámetro y 26 metros entre la bóveda y el agua. Luce escalinatas de piedra que permiten recorrer los alrededores, le cuelgan raíces de los árboles y estalactitas. Tiene un restaurante especializado en comida regional yucateca, venta de artesanías y un pequeño aviario.