Historia viva tallada en cantera
Zacatecas se eleva entre cerros con una silueta de cantera rosada que impresiona desde lejos. Su centro histórico, Patrimonio de la Humanidad, conserva templos barrocos, antiguas minas y callejones empedrados que narran siglos de historia. Desde el teleférico, la vista revela una ciudad que parece detenida en el tiempo. Es tierra de plata, de revolución y de cultura intensa. Visitar Zacatecas es caminar por un escenario monumental donde cada fachada cuenta una historia esculpida en piedra.
Experiencias emblemáticas
Music, art, and contemporary expression.
Zacatecas combina cielos despejados con aire seco durante gran parte del año. Se disfruta mejor de abril a junio y de septiembre a octubre. Los meses cálidos promedian entre 24 y 28 °C (75–82 °F), mientras que las temperaturas de invierno bajan a los 6–12 °C (43–54 °F).
Zacatecas cuenta con un aeropuerto internacional y excelentes conexiones de autobús con ETN y Ómnibus de México. El centro histórico se explora mejor a pie o en taxi; para los pueblos cercanos y zonas rurales, rentar un auto es la mejor opción.
Para visitar los pueblos cercanos (Pueblos Mágicos) y las zonas rurales, rentar un auto es la opción más práctica.
Zacatecas ofrece sabores fuertes y tradicionales, con influencia minera y rural, en platillos llenos de historia y sazón local.
Guiso festivo de cerdo en una salsa oscura de chiles rojos, chocolate y cáscara de naranja. Es el plato principal en las celebraciones más importantes del estado.
Tortillas rellenas de lomo de cerdo o queso, bañadas en una salsa cremosa de chile poblano y gratinadas. Un deleite suave y sofisticado.
Dulces artesanales como rollos de guayaba, acitrón y jamoncillos de leche. Reflejan la paciencia y dulzura de la tradición conventual y rural de Zacatecas.