El umbral de piedra donde el semidesierto se vuelve agua
Cadereyta revela un paisaje poco común en México: el encuentro entre el semidesierto queretano, espejos de agua y las primeras montañas de la Sierra Gorda. Aquí conviven cactus centenarios, presas rodeadas de cañones y caminos que conducen hacia uno de los territorios naturales más diversos del país. Desde los invernaderos de cactáceas hasta las aguas de la presa Zimapán, el entorno invita a explorar con calma. Cadereyta es un destino donde la naturaleza cambia a cada kilómetro y donde el viaje comienza incluso antes de entrar a la sierra.
Experiencias emblemáticas
Es uno de los lugares más atractivos de Cadereyta y límite natural entre los estados de Hidalgo y Querétaro. En 1996 se inauguró como una moderna planta hidroeléctrica que usa la fuerza de los ríos San Juan y Tula para generar hasta 292 megavatios por hora.
Los jardines botánicos de Cadereyta están consagrados a la conservación y cuidados de cactáceas y arbustos de clima semiárido. Primero, encontrarás la Quinta Fernando Schmoll que, además de especies mexicanas, incluye suculentas y sábilas de África. Un poco más adelante está el Jardín Botánico Regional Ing. Manuel González de Cosío, donde encontrarás órganos, cardones, escobillas, yucas y biznagas, ocotillo, orégano y una curiosa especie de biznaga diminuta conocida como mammillaria.
La Plaza Principal ofrece un aire de pueblo colonial gracias a sus antiguas casonas y a sus árboles milenarios. Empieza tu recorrido en la parroquia de San Pedro y San Pablo, donde hay un reloj porfiriano y un retablo de estilo churrigueresco detrás de su fachada neoclásica. Otras iglesias dignas de visitarse son: La Soledad, que comenzó a construirse en 1828, inspirada en el trazo de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México; San Gaspar, que se encuentra en el pueblo otomí del mismo nombre, y el Templo del Refugio que también tiene estilo neoclásico y está dedicado a Nuestra Señora del Refugio.
Un campamento ecoturístico en medio de la presa donde es posible hospedarse en cabañas y recorrer el embalse en lancha.