Un paraíso invernal en el corazón de la Sierra Tarahumara
Todos te dicen que es la entrada a las Barrancas del Cobre, que hay un sinfín de bellezas naturales, que dejarás parte de tu corazón cuando te sonría un rarámuri. Pero nadie te puede preparar para la aventura que está a punto de comenzar tan pronto pongas un pie en el lejano Creel. En medio de los bosques de la Sierra Tarahumara, este pequeño pueblo marca el inicio de una travesía hacia cañones inmensos, rutas ferroviarias legendarias y comunidades que han aprendido a vivir en equilibrio con la montaña. Desde aquí parten caminos hacia miradores que parecen suspendidos sobre la tierra y senderos que atraviesan lagos, formaciones rocosas y aldeas rarámuri. Creel no solo es el punto donde comienza una de las exploraciones más memorables del norte de México.
Experiencias emblemáticas
Un espacio donde miradores, senderos, teleférico y actividades de aventura permiten contemplar la inmensidad del sistema de barrancas.
Dentro de la Sierra Tarahumara se esconde un lugar repleto de rocas gigantes y puntiagudas que han estado ahí desde hace millones de años. El sitio se llama Valle de los Monjes. La leyenda dice que fueron monjes que se quedaron petrificados realizando profundas reflexiones. La ciencia explica que son formaciones rocosas que se han desgastado por la lluvia y el viento, de cualquier forma, son espectaculares. No pierdas la oportunidad de conocerlo.
Un lago rodeado de bosque donde es posible caminar, remar o simplemente contemplar la tranquilidad de la sierra.
Un espacio que permite comprender la historia, tradiciones y cosmovisión del pueblo rarámuri.
Desde lo alto del cerro se obtiene una de las mejores vistas de Creel y de los bosques que rodean el pueblo, especialmente al atardecer.