Parras
DESTINO

Parras

La historia del vino en América nace aquí

¿Por qué visitarlo?

Entre montañas áridas del norte mexicano aparece un valle inesperadamente fértil donde las viñas crecen desde hace siglos. Parras de la Fuente revela su carácter en el contraste: calles tranquilas, casonas antiguas, nogaleras que dibujan sombra en medio del desierto y viñedos que producen algunos de los vinos más reconocidos de México. Aquí el tiempo parece transcurrir con calma, entre copas servidas al atardecer, paseos por haciendas históricas y la sensación de haber llegado a uno de los paisajes vitivinícolas más sorprendentes de América.

En el sur de Coahuila, rodeado por sierras que protegen el valle del clima extremo del desierto, se encuentra Parras de la Fuente. Este pequeño pueblo histórico es uno de los lugares más singulares del norte de México: un oasis natural donde el agua permitió que surgiera una tradición agrícola y vitivinícola que hoy forma parte esencial de la identidad del país.

Desde el siglo XVI, Parras ha sido un punto de encuentro entre historia, naturaleza y cultura. Aquí se establecieron algunas de las primeras haciendas agrícolas del norte novohispano y, con ellas, los primeros viñedos del continente americano. En este valle nació la tradición vinícola del Nuevo Mundo, una herencia que continúa viva en sus bodegas y viñedos.

El paisaje es parte de su encanto. Nogaleras extensas rodean el pueblo, los viñedos dibujan líneas verdes sobre la tierra clara y las antiguas casonas conservan balcones, patios y muros que cuentan historias de siglos. A diferencia de otros destinos vitivinícolas, Parras mantiene una atmósfera íntima y serena. Aquí no se trata solo de degustar vino, sino de comprender un territorio donde el desierto aprendió a cultivar vida.

Uno de los lugares más emblemáticos del valle es la Hacienda San Lorenzo, sede de Casa Madero, considerada la bodega vitivinícola más antigua de América, donde se produce vino de manera ininterrumpida desde 1597. Este legado histórico ha convertido a Parras en uno de los destinos más fascinantes para quienes buscan descubrir la historia del vino mexicano.

Hoy, el pueblo combina tradición y hospitalidad: bodegas abiertas al visitante, recorridos entre viñedos, experiencias gastronómicas y paisajes que invitan a detenerse con calma. Parras no se descubre con prisa. Se vive lentamente, copa en mano, mientras el desierto revela su lado más fértil.

Experiencias emblemáticas

Sol y playa en el Caribe mexicano
Parras

Follow the wine route in Parras

Tastings, harvest seasons, and historic vineyards.

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